Cervical


La cervicalgia es una de las patologías más frecuentemente consultadas en traumatología.

El paciente refiere dolor esporádico que aumenta con los movimientos y que se puede asociar a crepitación. El dolor puede provocar limitación.

Tiene una mayor incidencia en las mujeres y afecta al 66% de la población.

Entre las causas del dolor cervical se encuentran involucrados:

-Factores tanto musculares como ligamentarios relacionados con mala postura, mala ergonomía y fatiga muscular

-Lesiones previas en el cuello

-Cambios degenerativos en discos y facetas articulares (zonas de conexión y articulación entre vértebras cervicales)

El tratamiento de esta patología va orientado a la mejora de esta sintomatología y a mejorar las condiciones que provocan alteraciones de las estructuras musculoligamentosas y degeneración de la zona articular vertebral. Para ello se utilizan medios físicos y químicos. Entre los químicos tenemos los antiinflamatorios, analgésicos y relajantes musculares. Por el otro lado tenemos los físicos entre los que destacamos el calor local y tratamiento fisoterápico.

Es una de las patologías de la columna cervical más frecuente, junto con la cervicalgia. Ambas se pueden presentar tanto de forma aislada como asociadas.

El paciente refiere alteraciones en la sensibilidad, dolor o déficit neurológico de distribución metamérica (alteración de la fuerza, hormigueos o calambres a lo largo del cuello,  brazos o manos)

La causa principal de la sintomatología es el deterioro del disco y las articulaciones intervertebrales que provocan disminución de altura del disco, con lo que la parte posterior de éste invade el canal espinal (por donde discurre la médula espinal) y los forámenes (por donde salen las raíces nerviosas-los nervios-). Esto da lugar a edema y fibrosis en la raíz nerviosa, por la compresión mantenida, y de esta manera se alteran la función del nervio y la sensibilidad de éste al dolor.

El tratamiento de esta patología, igual que en el caso anterior de la cervicalgia, consiste en mejorar la sintomatología mediante medios físicos y químicos. Entre los químicos tenemos los antiinflamatorios, analgésicos y relajantes musculares. Por el otro lado tenemos los físicos entre los que destacamos el calor local y tratamiento fisoterápico.

La patología degenerativa es la combinación de varios fenómenos producidos en las estructuras óseas y ligamentosas de la columna cervical:

-Estenosis espinal congénita

-Osteofitosis o excrecencias óseas

-Protrusiones del material discal

-Hipertrofia de las articulares y estructuras ligamentarias

Esta patología provoca una sintomatología de dolor cervical y braquial con pérdida de fuerza, sensibilidad y parestesias tanto de miembros superiores como, en menor medida, de miembros inferiores.

El diagnóstico se realiza por la clínica fundamentalmente y con el apoyo de las pruebas complementarias de imagen como Rx, Resonancia magnética o TAC.

El tratamiento consiste en la descompresi√≥n de la m√©dula espinal, pudiendo ser¬† realizada tanto por abordajes anterior como posterior. Esto depender√° de la localizaci√≥n preferente de la patolog√≠a (bien de localizaci√≥n por delante de la m√©dula -se emplear√≠a abordaje anterior- o bien por detr√°s de la m√©dula -se emplear√≠a abordaje posterior-). Tambi√©n influye el n√ļmero de espacios intervertebrales a tratar, es decir, si son menos de tres niveles el abordaje recomendado es el anterior.

La descompresi√≥n se realiza normalmente mediante discectom√≠a cervical por v√≠a anterior. Esta t√©cnica implica extirpar elementos estructurales de la columna cervical que colaboran con la estabilidad de √©sta, y por lo tanto puede producir o incrementar la inestabilidad. Por ello la discectom√≠a se acompa√Īa de artrodesis postdiscectom√≠a, con lo que se pretende restablecer estructuras de la columna recuper√°ndose de esta manera la estabilidad. As√≠ se evitan movimientos an√≥malos que produzcan deformidades o mantengan el dolor secundario a estas deformidades.

Los sistemas de artrodesis postdiscectomía cervical tratan de alcanzar la estabilidad del segmento intervenido, primero por el soporte mecánico que conlleva y después por la fusión o unión ósea entre las vértebras entre las que se coloca.

El material que se utiliza es variable. Puede ser hueso del propio paciente que se extrae de alguna parte del cuerpo como la pierna (tibia) o cadera (cresta il√≠aca) que se talla para adecuar su forma y tama√Īo al espacio intervertebral donde se realiza la discectom√≠a. Puede tambi√©n ser una caja preformada de material pl√°stico (peek) o met√°lico (titanio) de tama√Īos variados para que se ajusten al espacio a tratar y que pueden estar o no adaptados a una plaquita de metal.

Las próteis de disco se están comenzando a utilizar, pero el resultado clínico es semejante a los de la discectomía con fusión. Lo que aportan es la conservación de la movilidad del segmento intervenido.