4.- ESTABILIDAD DEL TRONCO:


  1. Tiéndase boca abajo con los dedos de las manos debajo de los huesos de las caderas, con la cabeza girada y apoyada en el suelo. Una de las piernas debe estar flexionada en un ángulo de 90 grados.
  2. Mantenga los músculos abdominales tensos, mientras eleva un poco la rodilla lentamente.
  3. Si nota que la pelvis desciende, es decir que la pelvis presiona sobre los dedos, ello será indicio de que la espalda se está arqueando. En tal caso, empiece de nuevo y flexione la pierna muy lentamente y sólo mientras no sienta que la presión sobre los dedos aumenta.
  4. Repita el ejercicio con la otra pierna.
  5. Tal vez este ejercicio solamente pueda realizarlo con una de las piernas.
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